Peripecias del no

Luis Chitarroni

Prólogo de Patricio Pron

En abril de 1988, surge en Buenos Aires la revista literaria Babel, uno de los hitos culturales más estimulantes de la posdictadura argentina. Su aparición supondrá el salto a la palestra del grupo literario Shanghai, a cuyos componentes, hartos de los efectos residuales del boom, se tildaría maliciosamente de dandies y posmodernos europeizantes y cuya propuesta estética e ideológica sostenía la autonomía de la literatura tanto ante la política como ante el mercado. A su alrededor se congregaron, entre otros, autores como el propio Chitarroni, María Moreno, Daniel Samoilovich, Sergio Chejfec, Sergio Bizzio, Martín Caparrós, Daniel Guebel o Alan Pauls, varios de los cuales transitan 

de forma recurrente, bien que transfigurados, por las páginas de Peripecias del no, una novela en clave sobre los fulgores y fracasos de la literatura argentina moderna, armada a partir de apuntes diarísticos, citas, listas, diálogos, ensayos, cuentos truncados, artículos o poemas de escritores apócrifos: órganos independientes pero no autónomos que funcionan como un solo cuerpo, y en los que Chitarroni, uno de los grandes ironistas contemporáneos en lengua española, prescinde de la trama para desplegar con escepticismo y mordacidad los grandes motivos borgeanos de la erudición, la construcción del canon y la consagración literaria. No casualmente, Peripecias del no se nos presenta como una obra en marcha, babélica, digresiva, gozosamente inconclusa, que dinamita las convenciones del género a fin de soslayar lo que Bioy Casares dio en llamar el «riesgo de lo novelesco»y en la que las fronteras que separan tradición y experimentación quedan definitivamente desdibujadas. 



ISBN: 978-84-124114-1-6 | Género: Ficción contemporánea | Formato: 135 x 215 mm | Encuadernación: Rústica cosida con solapas | Páginas: 288 | Lanzamiento: febrero 2022 | Edición: 1ª | Precio: 18 €


LUIS CHITARRONI (Buenos Aires, 1958) es escritor, editor y crítico literario. Inició su carrera como colaborador y redactor de críticas literarias en diversas revistas y medios de comunicación de Argentina y el extranjero. Entre su breve y selecta producción literaria, conviene destacar el volumen de semblanzas sobre escritores reales e imaginarios titulado Siluetas (1992)escritas por encargo de la revista Babel; la novela El carapálida (1997, 2012); la colección de ensayos Mil tazas de té (2008); el artefacto narrativo Peripecias del no: Diario de una novela inconclusa (2007; Firmamento, 2022); el libro de relatos La noche politeísta (2019); la serie de lecturas y conferencias celebradas en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires y reunidas en Breve historia argentina de la literatura latinoamericana (a partir de Borges) (2019), y el que es hasta la fecha su último título, Pasado mañana. Diagramas, críticas, imposturas (2020), que compila reseñas, artículos, prólogos y ensayos escritos por el autor a lo largo de casi treinta años. A su cargo figuran asimismo, entre otras, la edición crítica de La muerte de los filósofos (2009) y de Los escritores de los escritores (2013). Después de trabajar durante más de dos décadas en la célebre Editorial Sudamericana, en la actualidad Chitarroni se desempeña como editor del sello independiente argentino La Bestia Equilátera, del que es asimismo fundador, y colabora regularmente en diversos diarios y revistas culturales.


Una novela fuera de tiempo, que habría sido verdadera vanguardia, si existiera ese lugar en el arte contemporáneo. (...) Es la resistencia última de un escritor a la desaparición de lo que considera literatura. (...) Peripecias del no es lo que, para Chitarroni, queda de la literatura: se niega, como escritor, a escribir lo que, como editor, lee todos los días. (...) Chitarroni (...) escribe tocando el límite extremo, exterior, extemporáneo, de la ficción

BEATRIZ SARLO, Punto de vista


Chitarroni subvierte con cada nuevo libro las ideas más habituales en torno a la supuesta unidad de la obra literaria y la figura del autor, así como a la posibilidad de que ambas puedan poner freno a la proliferación del sentido que resulta de la lectura del texto por parte de lectores distintos y en sitios diferentes, y lo hace con un número no especialmente limitado de recursos

PATRICIO PRON, Yes I Said Yes I Will Yes (prólogo) 


Peripecias del no puede no parecer una novela, pese a que la recorre algo parecido a un relato sin anécdota acerca de una revista llamada Ágrafa y los personajes se repiten de pasaje en pasaje; pero su posible exclusión del género como producto de las ideas que nuestra época tiene acerca de su naturaleza constituye el argumento más apropiado que pueda encontrarse para otorgarle esa condición de novela; es decir, de ensayo

PATRICIO PRON, Yes I Said Yes I Will Yes (prólogo)  


La obra de Chitarroni está deliberadamente fuera de lugar, es irreductible, vislumbra el futuro desde un presente perpetuo, habla una «lengua rara», se oculta, refuta el tiempo al anteponer su carácter de remanente al relato de su improbable construcción (...). Leer Peripecias del no es, en ese sentido, experimentar una literatura de la negatividad y de la resistencia -al imperio de la anécdota, a la completitud, a la supuesta exhaustividad de la memoria, a la voluntad de decir, al torpe fingimiento de una realidad ordenada que practican ciertas obras literarias

PATRICIO PRONYes I Said Yes I Will Yes (prólogo)


La mayoría de los escritores, para mostrarse creativos, borran las huellas de sus lecturas; Chitarroni hace lo contrario: las entreteje, las mezcla con invenciones propias, las superpone de un modo imprevisible y sorprendente, como en un collage de Max Ernst. La información fragmentaria de que disponía se convierte en estímulo para la invención (...) Peripecias del no es un libro vivo, divertido si el lector está dispuesto a entrar en juego; una guía inabarcable y eficaz, una efervescente evocación de varias generaciones de escritores nucleados, casi siempre, en torno a las revistas

     EDGARDO DOBRY, Babelia, El País


Se filtra, en Peripecias del no, esa devoción por la literatura amante de sí misma, por la escritura que sólo teje vínculos de responsabilidad para consigo. Así, Chitarroni fagocita lecturas sin borrar su estela, es más, declarando abiertamente el robo a la luz de la luna

     BETINA CÁCERES, El Diletante