Epigramas

Carlos Diaz Dufoo, hijo


Una pequeña obra maestra de la inteligencia hasta ahora inédita en España, llena de hallazgos y correspondencias que aúnan el rigor filosófico y la más luminosa intuición poética  

ISBN: 978-84-125618-6-9
Género: Prosa: no ficción
Formato: 135 x 215 mm
Encuadernación: Rústica cosida con solapas
Páginas: 72
Lanzamiento: Noviembre 2022
Edición: 1ª

17,00 €

Sinopsis

Emparentada a menudo con la de ciertos grandes ironistas del siglo XX en México, de Julio Torri a Juan José Arreola, la obra de Díaz Dufoo, hijo, tan admirada como mal conocida, se sirvió de un lenguaje lleno de hallazgos y correspondencias para ahondar en las grietas del racionalismo y delatar el sesgo cientifista que determina las experiencias humanas. El amplio centenar de formas breves que halla cabida en estos Epigramas, una pequeña obra maestra de la inteligencia hasta ahora inédita en España, fue escrito y madurado durante años en un proceso que aunaba el rigor filosófico y la intuición poética. Máximas y aforismos transparentes conviven con sofismas y parábolas de genuina eficacia narrativa y un tono de ironía desencantada del que no queda ausente la melancolía. El presente volumen se completa con su «Ensayo sobre una estética de lo cursi» (La Nave, 1916) y su «Diálogo contra el éxito literario» (Revista Nueva, 1919), dos textos embrionarios que dan bien la medida de la incipiente conformación de su estética y su visión de la literatura. 



Nota biográfica

CARLOS DÍAZ DUFOO, HIJO (Ciudad de México, 1888-1932), desempeñó un papel poco menos que marginal en la escena literaria de su tiempo. Tras graduarse como abogado en la Escuela Libre de Derecho, trabajó brevemente en la compañía petrolera El Águila, con sede en Tampico, y, más tarde, en el despacho de abogados Gancino y Riba de la Ciudad de México. Contrajo matrimonio en los años veinte e impartió clases como profesor de historia antigua y filosofía en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Facultad de Derecho. De su vida personal poco más se sabe. Nunca viajó a Europa. No figuró de manera oficial en ningún grupo literario ni tomó parte en proyectos culturales de relevancia, exceptuando su participación en la fundación de La Nave, en 1914, y su colaboración en otras revistas de la época, como Contemporáneos y México Moderno. La aparición de Epigramas, de 1927, le granjeó una reputación imperecedera como prosista, reconocida por autores del calibre de Alfonso Reyes o Julio Torri, a quien le unió una estrecha amistad. Díaz Dufoo decidió acabar con su vida el 30 de abril de 1932. Pero, pese a la parquedad de su obra, compuesta apenas por un puñado de ensayos, poemas, diálogos y textos dramáticos, y a su carácter huidizo y poco sociable, que le valió el sobrenombre de «el aforista desconocido» y le libró cabalmente de salir en la foto, su escritura ha mantenido una influencia casi constante en el panorama de la literatura mexicana reciente.


Ecos de la crítica

Un centenar de formas breves, lúcidas, irónicas, que han permanecido inéditas casi un siglo en España. Un conjunto de fragmentos que no tienen género. (...) En Díaz Dufoo (hijo) todo es meditación aforística que sustenta la imposibilidad del conocimiento. (...) Me pregunto qué caminos recorrerá Epigramas (Firmamento) en este país. No puede hablarse de "acontecimiento", porque ahora cualquier cosa lo es y porque, además, tal vez se trate de un sutil "desacontecimiento"...

     ENRIQUE VILA-MATAS, El País

Me ha encantado Epigramas, que publica por primera vez en España la gaditana y exquisita Firmamento (...). Se añaden a la amplia muestra el delicioso "Ensayo sobre una estética de lo cursi" y "Diálogo contra el éxito literario", dos títulos que harán salivar a cualquier letraherido... 

     ÁLVARO VALVERDE, Mayora